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Sobrestimulación sensorial y afrontamiento

Con el pensamiento de bajo contexto, los estímulos llegan de forma más directa e intensa porque el cerebro filtra menos automáticamente según el contexto. Esto lleva a la sobreestimulación sensorial. Esta página explica el mecanismo y las estrategias de afrontamiento útiles.
Una persona en una estación concurrida donde todos los estímulos llegan con la misma fuerza
En la sobreestimulación no hay jerarquía automática entre señales: luz, ruido, movimiento y detalle avanzan todos a la vez.

Nuestros sentidos perciben directamente solo una parte limitada de la realidad. Las investigaciones muestran que solo el 20–30% de lo que experimentamos proviene de la entrada sensorial directa, mientras que el 70–80% es complementado por nuestro cerebro basándose en el contexto, las expectativas y la memoria.

Con pensamiento de alto contexto, el cerebro filtra muchos estímulos irrelevantes. Con pensamiento de bajo contexto ese filtro funciona menos. Los estímulos llegan de forma mucho más directa e intensa — lo que a menudo conduce a una sobrestimulación sensorial.

Consecuencias

¿De dónde viene la sobreestimulación? Tres explicaciones

La ciencia dispone de varios modelos para explicar la sobreestimulación. Tres de ellos se complementan. Todos parten de la misma idea: nuestro cerebro es una máquina de predicción que compara los estímulos entrantes con lo que espera.

1. El cerebro que se apoya demasiado poco en la expectativa

Van de Cruys y colegas (2014) describen cómo el cerebro pondera continuamente los estímulos frente a las expectativas.1 En el autismo, las señales sensoriales brutas pesan inflexiblemente mucho, a expensas de lo que predice el contexto. Cada diferencia entre expectativa y percepción recibe entonces demasiado peso.

2. El mundo se siente "demasiado real"

Pellicano y Burr (2012) lo expresan así: el mundo se siente demasiado real porque las expectativas pesan insuficientemente frente a la entrada sensorial directa.2 Las expectativas normalmente amortiguan los estímulos; cuando esto ocurre poco, todo entra sin filtrar.

3. Una variante formal

Lawson, Rees y Friston (2014) enmarcan el mismo pensamiento en un modelo matemático, el llamado principio de energía libre del cerebro predictivo.3 El mensaje es comparable: el cerebro asigna el peso equivocado a las señales.

La conexión con la ceguera contextual es directa. Cuando el cerebro utiliza poco el contexto para filtrar los estímulos, la sobreestimulación es la consecuencia lógica. Así, una queja subjetiva — "es demasiado" — se vincula a un mecanismo en el cerebro.

¿Qué hay de la Intense World Theory?

Una explicación conocida es la Intense World Theory (Markram & Markram, 2010): el autismo como un mundo que entra con demasiada intensidad.4 Es influyente, pero no puede adoptarse sin más. Está empíricamente menos confirmada de forma amplia y está fuertemente vinculada a un único modelo animal (un modelo en ratas).

Finnemann y colegas (2021) no encontraron ninguna alteración en el procesamiento predictivo más básico en participantes autistas adultos.5 Eso socava la teoría en ese nivel más bajo. Presentamos la Intense World Theory, por tanto, como hipótesis influyente, no como ciencia establecida. Más sobre esto en la página Intense World Theory y sensibilidad al contexto.

Alta sensibilidad: relacionada, pero no lo mismo

Muchas personas se reconocen en la palabra "altamente sensible". En la investigación esto se llama Sensory Processing Sensitivity (SPS); Greven y colegas (2019) escribieron al respecto la revisión más importante.6 Es un rasgo de carácter en una escala continua, no un diagnóstico reconocido — ni en el DSM-5-TR, ni en la CIE-11.

La alta sensibilidad se parece a la sobreestimulación, pero no es lo mismo. Bajo esa única palabra se esconden al menos tres patrones distintos, que están en parte separados entre sí. Uno de ellos funciona justo como se describe aquí: un problema de filtrado, en el que los estímulos entran sin freno. Los otros dos piden un abordaje diferente.

La palabra no es una prueba. Una puntuación alta en un cuestionario de alta sensibilidad no prueba autismo, TDAH ni otro trastorno — y tampoco los excluye.

¿Quieres leer al completo los tres patrones y las trampas? Véase Alta sensibilidad: una palabra, tres historias.

Estrategias de afrontamiento

Muchas personas de bajo contexto desarrollan estrategias para hacer frente a esta sobrestimulación sensorial:

Caso

Un estudiante de bajo contexto siempre usa auriculares con cancelación de ruido en el tren. Mientras que otros filtran automáticamente los ruidos de fondo, para él todas las conversaciones, pitidos y sonidos llegan a la vez. Los auriculares ayudan a reducir la carga de estímulos y hacer la situación manejable.

Estas estrategias no funcionan por casualidad. La adaptación del entorno y la previsibilidad ayudan al cerebro precisamente en el procesamiento contextual que le resulta difícil. Quien limita el bullicio, asume el trabajo que normalmente realiza el filtro automático.

Referencias

  1. Van de Cruys, S., Evers, K., Van der Hallen, R., Van Eylen, L., Boets, B., de-Wit, L., & Wagemans, J. (2014). Precise minds in uncertain worlds: Predictive coding in autism. Psychological Review, 121(4), 649–675. doi:10.1037/a0037665PubMed 25347312
  2. Pellicano, E., & Burr, D. (2012). When the world becomes 'too real': a Bayesian explanation of autistic perception. Trends in Cognitive Sciences, 16(10), 504–510. doi:10.1016/j.tics.2012.08.009PubMed 22959875
  3. Lawson, R. P., Rees, G., & Friston, K. J. (2014). An aberrant precision account of autism. Frontiers in Human Neuroscience, 8, 302. doi:10.3389/fnhum.2014.00302PubMed 24860482
  4. Markram, K., & Markram, H. (2010). The Intense World Theory — A unifying theory of the neurobiology of autism. Frontiers in Human Neuroscience, 4, 224. doi:10.3389/fnhum.2010.00224PubMed 21191475
  5. Finnemann, J. J. S., Plaisted-Grant, K., Moore, J., Teufel, C., & Fletcher, P. C. (2021). Low-level, prediction-based sensory and motor processes are unimpaired in autism. Neuropsychologia, 156, 107835. doi:10.1016/j.neuropsychologia.2021.107835PubMed 33794277
  6. Greven, C. U., Lionetti, F., Booth, C., Aron, E. N., Fox, E., Schendan, H. E., et al. (2019). Sensory Processing Sensitivity in the context of Environmental Sensitivity: A critical review and development of research agenda. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 98, 287–305. doi:10.1016/j.neubiorev.2019.01.009